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La Fundación La Casa Que Ahorra propone actuar contra “el enemigo invisible” que es el ruido

Con motivo de la celebración mañana del Día Internacional de Concienciación contra el Ruido, plantea la posibilidad de crear una etiqueta de eficiencia frente al ruido, que ayude a reducirlo y a conseguir viviendas más saludables.

Hoy miércoles, 25 de abril, se celebra el Día Internacional de Concienciación contra el Ruido. Para la Fundación La Casa que Ahorra “el ruido es uno de esos enemigos invisibles con los que nos hemos acostumbrado a vivir y con unas consecuencias negativas que no siempre valoramos en su justa medida”, afirma Albert Grau, gerente de la Fundación.

Controlar el ruido, tanto interior como exterior, es clave para mantener un ambiente interior saludable y es un factor determinante para asegurar la salud de los que habitan las viviendas, sobre todo en el caso de las ciudades que es donde el nivel es superior. Este ruido “invisible” provoca problemas sanitarios importantes, como cambios en la frecuencia cardíaca, alteración del sueño, incluso ansiedad, lo que afecta significativamente a las personas con enfermedades previas, sobre todo cardiovasculares, a las que puede acortar su vida. Así mismo, la protección contra el ruido reduce el estrés y aumenta la concentración, además de ayudar a apreciar sonidos que en la actualidad pasan desapercibidos y que aportan valor en nuestro día a día.

Revisando los datos del parque edificatorio español, la Fundación La Casa que Ahorra recuerda que son 65 decibelios el umbral máximo recomendado a nivel europeo, mientras que en España más de 9 millones están expuestos de forma permanente a niveles de ruido superiores.

Certificación de los niveles de ruido

La solución que propone la Fundación La Casa que Ahorra es la misma que se emplearía en proteger la vulnerabilidad energética o en reducir la demanda de energía. Y esta solución no es otra que aislar los edificios, prestando importancia al aislamiento y carpintería de la envolvente térmica del edificio, además de un adecuado tratamiento de los tabiques y las divisorias interiores.

Ante esta situación, Albert Grau replantea de nuevo una hipótesis que aportaría gran valor.  Hasta el año 2013 no se aprobó y entró en vigor el Real Decreto 235/2013, que regulaba la certificación de la eficiencia energética de los edificios existentes, el cual comenzaba a visibilizar la componente energética en el conjunto de criterios que se podrían tener en cuenta a la hora de alquilar o comprar una vivienda. Esta herramienta ha permitido visibilizar cuestiones tangibles, como el ahorro económico en la factura energética que ofrece una vivienda de alta eficiencia frente a una de baja o muy baja eficiencia energética. Pero también, con esta información, como explica Albert Grau, “podemos valorar ciertos intangibles como la mejora del confort, la calidad de vida o la protección de la salud que proporciona una vivienda de alta eficiencia energética”. Probablemente si nos preguntaran, estos intangibles obtendrían una valoración económica mucho mayor, incluso, que los ahorros energéticos (y económicos) que podemos deducir a partir de la información del certificado de eficiencia energética.

En esta misma línea, el gerente de la Fundación La Casa que Ahorra propone tomar como ejemplo el Real Decreto anterior y sugiere impulsar “este año 2018 un Real Decreto que regule la certificación de los niveles de protección frente al ruido, y que obligue a mostrar una etiqueta que valore el comportamiento ante el ruido en las viviendas que estén en venta o alquiler, análoga a la que tiene la de eficiencia energética”.

Seguramente los ciudadanos sí estarían dispuestos a pagar más por una vivienda en la que tengan seguro un descanso adecuado, no escuchar a los vecinos ni el ruido del tráfico, porque este “enemigo invisible” es mucho más importante de lo que pensamos, y lo más grave, “repercute en la salud de quienes lo padecen”

www.lacasaqueahorra.org 

Para más información:

Servicio de Comunicación para Fundación La Casa que Ahorra

Maribel Torre prensa@lacasaqueahorra.org

Teléfono: 942 036 555   Fax: 942 036 556

 

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